Al Psicologo !!!!!!

Cada historia que comienza a escribir, cada ilusión que vuelve a nacer parece tener un final conocido de antemano. El trauma que quedó desde el 3-4 frente a San Lorenzo, en el campeonato pasado, es un estigma digno de diván. Racing no puede con su temor y el rival de turno se alimenta de sus miedos. La Academia de Avellaneda tiene un chip peligroso y dañino. No sabe cerrar los partidos y en la primera de cambio se derrumba. Es una adrenalina que se percibe en el alma del equipo y precede a la debacle. Ni siquiera frente a un rival desesperado y asfixiado por los insultos de su propia gente durante la derrota transitoria, los de Llop lograron agrandarse y sentirse ganadores. Porque Central estaba sin Norte. Perdía sin atenuantes, no encontraba cómo llegar al arco y el manual de respuestas no aparecía.

Costa estaba más preocupado por contener a Moralez que en pasar al ataque, Zuculini (ingresó por un Bastía que nunca pudo correr por su tobillo lastimado) se comía a todo el que pasaba por el medio y los pelotazos a los delanteros se diluían en las manos de Navarro. Racing tenía el match tan resuelto que se mareó solo. En seis minutos se lo dieron vuelta y ni el empate con gusto heroico de Sava sirvió de ansiolítico para calmar el pánico. Que en tiempo cumplido un centro del Kily se meta en el ángulo puede parecer mala suerte, pero el problema de Racing es más profundo y grave: acumula puñales que lo arrastran a la Promoción y que atentan contra la identidad del equipo. Entre dos equipos con muchas falencias y pocas virtudes, salió victorioso el que conservó la cabeza un poco fría. Y el que se jugó la ropa: Madelón metió a Messera y a Díaz. Aunque hubiera sido lo mismo si atacaba con uno. Porque el visitante arrastraba golpes que ya no puede disimular ni su arquero con futuro europeo (reaccionó tarde en dos goles). Por eso el 3-2 se festejó como una final del mundo. El cuerpo de Racing quedó con una herida más y el local logró salir de terapia intensiva. Todavía falta, pero la psiquis de esta Acadé sufrió una depresión peligrosa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay nada mas que agregar a éste comentario es tal cual. Solo que da un camino seguir peleando no bajar los brazos ante la adversidad mas allá de que la misma sea inmensa RAcing es un grande y si los hinchas tenemos que ponerele el pecho a todo ésto ya lo estamos haciendo con el aguante y el aliento constante al equipo.Racing es un grande y estoy seguro que de ésta va zafar.AGUANTE LA ACADË!!!!!
EL ACADEMICO DE BELGRANO.

CALIGULA dijo...

Las cuestiones del ánimo exceden y erosionan a las futbolísticas.
Muy bueno el post.

Te invito a pasar por nuestro blog para levantar un poco el ánimo con un hincha de Rácing extranjero.

Saludos.

 
# Contact info submission url: blogracing.blogspot.com site_owner: Mariano Capuzzi country: Argentina display_email: racingblog@gmail.com site_name: El Blog de Racing Club